De nuevo descubrimos al PP utilizando el fácil discurso del miedo, ese discurso rancio y xenófobo que es muy suyo, y que en ocasiones esconde o por vergüenza, o porque la ocasión no le es propicia para expresar lo que está muy adentrado en sus raíces ideológicas.
Esta vez tras explotar el tema terrorista y el económico, siempre transmitiendo pánico y frustración a la sociedad, se nos descubren con una nueva propuesta programática sobre la inmigración.
Cumplir con la legislación, respetar las costumbres españolas, trabajar “activamente” para integrarse en la sociedad española, pagar sus impuestos, aprender castellano y a volver a sus países de origen si ven que pasa el tiempo y no encuentran trabajo en España, entre otras esta es su propuesta.
Esta propuesta que mezcla y confunde derechos y deberes con gustos y costumbres, no puede sino ser calificada ya no de derechas sino de ultraderecha, con el mismo discurso que utilizaría un LePen francés, nos proponen un contrato que deberían firmar todos los inmigrantes para poder vivir entre nosotros. Si la cosa no fuese grave, podríamos hacer todo tipo de bromas sobre mantillas, tortillas de patata, la siesta o la fiesta nacional a la que todos deberían jurar lealtad, junto con el rey,la bandera, y la santa iglesia romana (el siguiente paso será hacernos jurar a los demás que no creemos en todo esto). Pero este tipo de propuestas no debemos tomarlas a chanzas ya que atacan a las bases de los derechos fundamentales de todo ciudadano. Ciudadanos y ciudadanas, no otra cosa son todos aquellos que abandonan sus países, para intentar encontrar una salida a sus vidas, en la mayoría de los casos, parodias de vidas, acosados por el hambre, la miseria, la pobreza, y las guerras. Penurias estas provocadas en su totalidad por acción u omisión del “primer mundo” ¿Alguien cree que una persona deja su hogar y se expone incluso a la muerte si no tiene una necesidad perentoria?
Para enfocar correctamente el tema deberíamos hablar una y otra vez de las raíces del problema, de que los pasos para el cambio deben pasar por una condonación de la Deuda Externa ya que esta supone una extracción de recursos de países del Sur muy superior a la ayuda oficial al desarrollo que reciben. En una proporción de casi cinco veces más gasto, que podrían dedicar a cubrir necesidades básicas en lugar de a pagar las deudas. La Deuda Externa se ha convertido en un “mecanismo de control”. “Los programas de alivio de la Deuda y los préstamos de los países del Norte traen consigo líneas de comercio y medidas económicas y políticas neoliberales en los países del Sur que profundizan su endeudamiento”, pero este tema merece un apartado especial y algún día me explayare con el.
El secretario de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, acusó a los extranjeros de colapsar las urgencias de los centros de salud y, sobre los inmigrantes que trabajan en la restauración, afirmó que el sector no tiene en la actualidad una mano de obra “tan cualificada” como la de antes. “Aquellos camareros maravillosos que teníamos, que les pedíamos un cortado, un no sé qué, mi tostada con crema, la otra con no sé qué, la mía con manteca colorada, cerdo, y a mí una de boquerones en vinagre, y venían y te lo traían rápidamente con una gran eficacia, ¿no?”, añadió. Lo que este ultraderechista no dice es el número de personas inmigrantes que aporta a la Seguridad Social, y que gracias a ellas se ha cubierto el déficit que ésta tenéa, claro es mejor que sigan sin papeles para que él y sus amigos puedan contratarlas con salarios de mierda para limpiar sus casas, cuando no los tienen directamente como esclavos en barracones.
La desvergüenza con la que esta gentuza, llama a los instintos más bajos, al despreciable discurso fácil de la xenofobia, que llega fácilmente a aquellos que se encuentran en dificultades económicas o sociales, dándoles una diana a la que atacar y culpar de sus propia situaciones, cuando la realidad a la solución de las mismas se encuentra en la aplicación de políticas más sociales y cambios importantes en las políticas fiscales y económicas, algo que desde luego ni el PP ni el PSOE aplicarán nunca. Me pregunto si este discurso sería el mismo si los inmigrantes tuviesen derecho al voto, como debería ser. Desde luego, seguro que estos impresentables no darían lengua suelta a sus más intimas y oscuras ideas xenófobas.
1 Comentario(s)
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por fin un artículo digno de ser leído en internet ! ! !
Gracias por abrirnos los ojos a esta realidad social que no merece más que toda nuestra solidaridad hacia estas personas, a la vez que respeto, pues son uno más de nosotros….. aún más respeto, valorando todas las dificultades que han debido vencer para sobrevivir.
Solidaridad también para reclamar políticas justas, nacionales e internacionales. Condonación de la deuda externa, etc.
Ojala articulos como este se prodigasen en internet. Si los políticos de los grandes partidos se preocuparan de verdad por solucionar estas cosas, otro gallo cantaría. Y luego encima son sólo ellos los que ocupan las páginas de todos los diarios.
CREO QUE ME VOY PARA SIEMPRE CON EB. Aunque seáis minoría, seguir luchando…
Pero, ojo!! no os hagáis daño, porque remar contra corriente es duro. Mucho ánimo!!
Sigue escribiendo, es bueno que nos abran los ojos.